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#Tendencias de productos
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Requisitos para los monitores de uso médico
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Al igual que cualquier otro dispositivo médico, los monitores utilizados en el ámbito sanitario deben diseñarse y someterse a pruebas de acuerdo con normas precisas.
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Los monitores y pantallas de ordenador se han convertido en una parte insustituible de la asistencia sanitaria, ya que el personal los utiliza para revisar información diagnóstica, planes de tratamiento e incluso como apoyo a otros dispositivos.
Sin embargo, las exigencias de los entornos de trabajo sanitarios implican que no se puede confiar en cualquier monitor. Los flujos de trabajo médicos requieren monitores de grado médico, diseñados y certificados específicamente para los retos del sector sanitario.
Seguridad y fiabilidad
El factor más importante para los monitores de grado médico es el mismo que para cualquier otro equipo médico: que sean seguros de usar cerca del paciente y fiables incluso en situaciones de estrés. Para un dispositivo electrónico como un monitor médico, esto implica contar con características como:
Certificaciones IEC 60601
Cualquier dispositivo electrónico utilizado en entornos cercanos al paciente, como un monitor, debe cumplir los requisitos de las normas IEC 60601-1 y 60601-1-2 en materia de protección contra sobretensiones y resistencia electromagnética. Cumplir estas normas significa que el monitor en cuestión no transmitirá picos de tensión al paciente y no interferirá ni se verá afectado por otros dispositivos electrónicos que funcionen en las proximidades.
Protección contra la entrada de agua y partículas
En los entornos médicos, las salpicaduras de agua o de fluidos corporales son una preocupación constante. Si estos fluidos penetran en el interior de la carcasa, pueden provocar un cortocircuito en los componentes electrónicos y hacer que el monitor falle en el peor momento posible. La limpieza y desinfección constantes que exige el sector sanitario para prevenir la propagación de patógenos suponen una amenaza similar.
Por lo tanto, los monitores de grado médico deben contar con un alto grado de protección contra la entrada de partículas en sus biseles frontales. Este diseño herméticamente sellado impide que el polvo y los fluidos penetren en la carcasa y ayuda a garantizar la fiabilidad incluso bajo una limpieza constante.
Compatibilidad con la limpieza y la desinfección
Más allá de la protección contra la entrada de elementos que protege los componentes internos, los monitores médicos también deben estar fabricados con materiales capaces de soportar ciclos repetidos de limpieza y desinfección. Esto implica utilizar plásticos que no se degraden ni se rompan por la exposición a productos químicos de limpieza agresivos, así como colocar filtros antirreflejos o de privacidad dentro del cristal del monitor para protegerlos (más adelante se profundizará en estos filtros).
Visibilidad y funcionalidad
Obviamente, la función principal de un monitor de grado médico es mostrar información a los profesionales sanitarios. Si no puede hacerlo, no es más que un costoso pisapapeles, no una herramienta valiosa. Los monitores táctiles de grado médico también deben estar preparados para los retos específicos que plantea el trabajo en el sector sanitario y para registrar las entradas realizadas con los dedos enguantados.
Resolución y brillo de la pantalla
Los profesionales sanitarios no pueden permitirse errores causados por una lectura errónea de la información en su monitor. La resolución y el brillo de la pantalla son fundamentales para garantizar la visibilidad, especialmente cuando se trata de flujos de trabajo ajetreados y la intensa iluminación hospitalaria.
La resolución de alta definición (1920 x 1080p) debería considerarse estándar en los monitores médicos de uso general, con resoluciones más altas para funciones más especializadas. En cuanto al brillo de la pantalla, 250 nits suelen ser suficientes para garantizar una visibilidad total.
Filtros antirreflejos
Si el brillo de la pantalla por sí solo no basta para contrarrestar el deslumbramiento de las luces del hospital, los centros sanitarios pueden instalar filtros antirreflejos en sus monitores. Estos recubrimientos químicos ayudan a dispersar la luz al incidir sobre la pantalla, evitando los puntos de deslumbramiento que ocultan la información. Estos filtros también ofrecen ventajas ergonómicas, ya que ayudan a prevenir la fatiga ocular y los dolores de cabeza asociados a mirar fijamente una pantalla durante largos periodos de tiempo.
Reactividad de la pantalla táctil
Los controles táctiles son una opción natural para los monitores médicos, ya que eliminan la necesidad de un teclado y reducen el desorden en el espacio de trabajo. Sin embargo, las pantallas táctiles pueden tener dificultades para registrar las entradas de los usuarios que llevan guantes de nitrilo, algo que los profesionales sanitarios suelen hacer mientras administran un tratamiento. Para que cualquier monitor con pantalla táctil de grado médico siga siendo utilizable, su sensibilidad debe calibrarse cuidadosamente para registrar las entradas de manos enguantadas.
Opciones de personalización y compatibilidad
Los monitores médicos no son una solución única para todos; pueden personalizarse para adaptarse mejor al entorno de trabajo e incluso ser compatibles con otros dispositivos, como ordenadores de cliente ligero y periféricos.
Compatibilidad con VESA
Dada la amplia gama de aplicaciones de los monitores de grado médico, es absolutamente fundamental que cuenten con soluciones de montaje VESA para facilitar su instalación y puesta en marcha. El diseño VESA, estándar universal, garantiza que el monitor pueda fijarse a soportes de escritorio, soportes de pared, carros y mucho más.
Opciones alimentadas por batería
Aunque la mayoría de los monitores médicos dependen de tomas de corriente convencionales para su alimentación, también existen modelos que funcionan con batería. Estos modelos son ideales para tareas que requieren mayor movilidad, como su uso en un carrito, ya que los profesionales sanitarios ya no tienen que buscar una toma de corriente ni gestionar los cables que conectan con una batería montada en el carrito. Estas baterías son intercambiables en caliente, lo que significa que pueden sustituirse según sea necesario sin necesidad de apagar el monitor.
La implementación de un monitor alimentado por batería presenta varias ventajas notables. En primer lugar, las baterías intercambiables en caliente pesan menos que una batería montada en un carrito, lo que supone un menor esfuerzo físico para el profesional sanitario que utiliza dicho carrito. Además, eliminan la necesidad de cables que conecten el monitor a la batería, lo que evita el riesgo de que se enreden y el desorden que ello conlleva. Y, por último, permiten…
Compatibilidad con alimentación de corriente continua
La alimentación que proporcionan las baterías intercambiables en caliente es de corriente continua (CC), en lugar de la corriente alterna (CA) que proviene de las tomas de corriente o de baterías de mayor tamaño. Los dispositivos más pequeños, como impresoras, escáneres y ordenadores de cliente ligero, funcionan con corriente continua y necesitan un voluminoso adaptador de corriente para convertir un tipo de corriente en otro.
Un monitor alimentado por batería puede suministrar directamente la corriente continua necesaria a estos dispositivos, lo que permite unificar las fuentes de alimentación y reducir el peso del carro.
Filtros de privacidad
La información sanitaria privada debe controlarse y protegerse estrictamente en todo momento. Incluso los monitores que muestran esta información están sujetos a normativa, y muchos incorporan filtros de privacidad que reducen su ángulo de visión e impiden que miradas indiscretas se asomen por encima del hombro del usuario. Estos filtros pueden dañarse durante la limpieza y la desinfección, por lo que los fabricantes deben colocarlos en el interior del cristal del monitor para protegerlos de la exposición.
Una necesidad para los entornos sanitarios
Las exigencias que el sector sanitario impone a sus equipos en cuanto a durabilidad, funcionalidad y seguridad implican que no se puede confiar en monitores de consumo recién sacados de las estanterías de las tiendas. Solo las pantallas de grado médico, diseñadas y fabricadas específicamente para estos entornos, pueden ofrecer de forma fiable el rendimiento que necesitan los profesionales sanitarios.