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Densidad ósea y osteoporosis: Guía científica para salvaguardar la salud ósea
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El diagnóstico precoz es la clave para prevenir y tratar la osteoporosis, y la absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) está reconocida internacionalmente como el "patrón oro" para las pruebas de densidad mineral ósea.
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Densidad ósea: El "barómetro" de la fortaleza ósea
La densidad mineral ósea (DMO) es un indicador fundamental para medir la resistencia de los huesos, evaluar el grado de osteoporosis y predecir el riesgo de fracturas. Los huesos no son estáticos, sino que se encuentran en un proceso dinámico de "reconstrucción": los osteoblastos se encargan de sintetizar hueso nuevo, mientras que los osteoclastos descomponen el hueso viejo. Cuando son jóvenes, los osteoblastos están activos y la masa ósea se acumula gradualmente, alcanzando su máximo alrededor de los 30 años. A partir de entonces, el ritmo de pérdida de hueso supera gradualmente al de formación, y la densidad ósea empieza a disminuir. Si este proceso se desequilibra, puede causar osteoporosis.
Osteoporosis: El "asesino invisible" silencioso
La osteoporosis se caracteriza por la reducción de la masa ósea y la destrucción de la microestructura del hueso, y se conoce como la "enfermedad silenciosa". Al no presentar síntomas evidentes en su fase inicial, a menudo sólo se descubre tras una fractura. No hay que subestimar sus perjuicios:
Un fuerte aumento del riesgo de fracturas: El "colapso frágil" de los huesos
El daño más directo de la osteoporosis es un aumento significativo del riesgo de fracturas. Los huesos normales son como estructuras densas en forma de panal, mientras que los huesos osteoporóticos son como tablas de madera devoradas por los insectos. Las trabéculas se adelgazan, se rompen y tienen más poros, lo que provoca una disminución de la resistencia ósea.
Lugares habituales de fractura:
Fractura de cadera (cuello femoral o intertrocantérica) : Conocida como "la última fractura de la vida", la tasa de mortalidad de los pacientes en el plazo de un año alcanza el 20%, y más del 50% perderán permanentemente la capacidad de caminar de forma independiente.
Fracturas por compresión vertebral: Los cuerpos vertebrales quedan como galletas aplastadas, lo que puede provocar fuertes dolores de espalda, reducción de la estatura (hasta 3 a 6 centímetros) y joroba ("raquitismo").
Fractura de muñeca (radio distal): Es propensa a producirse al utilizar las manos para apoyarse en el suelo durante una caída, afectando a la prensión y el movimiento cotidianos.
2. Deformidades posturales y trastornos funcionales: "Daños irreversibles" para el organismo
Las fracturas vertebrales por compresión causadas por la osteoporosis modificarán gradualmente la postura y las funciones fisiológicas:
Cifosis (cifosis de la columna vertebral) : La curvatura excesiva de las vértebras torácicas comprime la cavidad torácica, lo que provoca una disminución de la capacidad pulmonar y dificultad para respirar. En casos graves, puede incluso afectar a la función cardiaca.
Compresión abdominal: La deformación de las vértebras lumbares que comprimen la cavidad abdominal puede provocar distensión abdominal, estreñimiento y pérdida de apetito.
Dolor crónico: Dolor persistente causado por fracturas o deformidades óseas, que se intensifica con la actividad y reduce la calidad de vida.
Grupos de alto riesgo: La imbricación de la edad y el riesgo
La osteoporosis no es exclusiva de las personas mayores, pero el riesgo aumenta significativamente en los siguientes grupos de personas:
Mujeres posmenopáusicas: Los estrógenos tienen un efecto protector sobre los huesos. Después de la menopausia (alrededor de los 50 años), los niveles de estrógenos descienden bruscamente y se acelera la pérdida de masa ósea. Los datos muestran que la prevalencia de la osteoporosis entre las mujeres mayores de 50 años es del 32,1%, y el riesgo de fracturas es cuatro veces superior al de los hombres.
2. Hombres mayores de 70 años: El lento declive de los andrógenos conduce a una disminución gradual de la densidad ósea, y la tasa de incidencia aumenta a partir de los 70 años. La osteoporosis en los hombres es más insidiosa y a menudo conlleva un retraso en el tratamiento debido al descuido del cribado.
3. Grupos jóvenes de alto riesgo: Las personas que han utilizado glucocorticoides durante mucho tiempo, carecen de ejercicio, fuman, beben en exceso, tienen carencia de vitamina D o padecen hipertiroidismo, diabetes y otras enfermedades pueden experimentar una pérdida de masa ósea más precoz. Estudios recientes han descubierto que la carencia de vitamina D causada por permanecer sentado durante mucho tiempo y protegerse excesivamente del sol hace que la densidad ósea de algunos jóvenes sea inferior a la de sus compañeros.
Pruebas de densidad ósea: El patrón oro
El diagnóstico precoz es la clave para prevenir y tratar la osteoporosis, y la absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) está reconocida internacionalmente como el "patrón oro" para las pruebas de densidad mineral ósea.
El principio consiste en calcular el contenido mineral penetrando en los huesos con rayos X de dos energías diferentes. La DXA tiene las ventajas de una baja radiación, una alta precisión y un funcionamiento rápido, y puede medir con exactitud la densidad ósea de las vértebras lumbares y la cadera. Al diagnosticar los valores de densidad mineral ósea, se utiliza el "valor T" como criterio de evaluación: La densidad mineral ósea del paciente se compara con la densidad mineral ósea máxima de jóvenes sanos. Un valor T ≥-1 se considera normal, de -1 a -2,5 indica disminución de la masa ósea, y ≤-2,5 se diagnostica como osteoporosis.