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¿Puede un láser de diodo de 810 nm reducir el dolor postendodóntico?
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Un ensayo clínico aleatorizado y controlado de 2024, publicado en BDJ Open, analizó los efectos de la aplicación de láser de diodo de 810 nm sobre el dolor postoperatorio tras un tratamiento de conducto radicular.
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El dolor postoperatorio es un factor importante a tener en cuenta en el tratamiento endodóntico, especialmente en dientes con necrosis pulpar y lesiones periapicales extensas. Un ensayo clínico aleatorizado y controlado, publicado en BDJ Open en 2024, investigó si un láser de diodo de 810 nm podía reducir el dolor postendodóntico y comparó diferentes protocolos de aplicación del láser con el tratamiento convencional.
Los resultados sugieren que la combinación de la activación del irrigante asistida por láser con la terapia láser de baja intensidad (LLLT) podría ayudar a reducir el dolor postoperatorio en determinados pacientes. No obstante, los resultados deben interpretarse teniendo en cuenta el diseño del estudio, los parámetros del tratamiento y sus limitaciones.
Resumen de los principales hallazgos
Diseño del estudio: ensayo clínico aleatorizado y controlado de cuatro grupos.
Participantes: 80 pacientes con necrosis pulpar asintomática y lesiones periapicales extensas que afectaban a los incisivos maxilares.
Longitud de onda del láser: láser de diodo de 810 nm.
Intervenciones: activación del irrigante asistida por láser, terapia con láser de baja intensidad, tratamiento combinado con láser o tratamiento convencional sin aplicación de láser.
Resultado principal: dolor postoperatorio medido mediante una escala analógica visual (EAV) los días 1, 3, 7 y 14.
Conclusión principal: El grupo de tratamiento combinado presentó las puntuaciones medias de la EVA más bajas a lo largo de todo el periodo de seguimiento.
Implicaciones clínicas: Los resultados respaldan la necesidad de seguir investigando protocolos específicos con láser de diodo de 810 nm como complemento del tratamiento endodóntico.
Estos resultados se aplican al protocolo clínico específico estudiado y no deben generalizarse a todos los dispositivos de láser de diodo, longitudes de onda o indicaciones endodónticas.
Diseño del estudio y población de pacientes
El estudio, titulado «¿Puede el láser de diodo de 810 nm reducir el dolor postendodóntico en pacientes con incisivos maxilares necróticos asintomáticos?», fue un ensayo controlado aleatorizado de cuatro grupos que se llevó a cabo en la Facultad de Odontología de la Universidad de Damasco, Siria.
El ensayo incluyó a 80 pacientes de entre 25 y 44 años. Cada paciente presentaba un incisivo central o lateral superior necrótico con una lesión periapical asintomática de más de 5 mm. Todos los participantes se sometieron a un tratamiento de conducto estandarizado en una sola visita y fueron asignados aleatoriamente a uno de los cuatro grupos, con 20 pacientes en cada uno.
El dolor postoperatorio se evaluó mediante una escala analógica visual (EAV) de 10 cm, que iba desde «sin dolor» hasta «dolor insoportable». Las evaluaciones se realizaron 1, 3, 7 y 14 días después del tratamiento.
El protocolo del estudio fue aprobado por la Universidad de Damasco y registrado en el registro de ensayos clínicos ISRCTN con el identificador ISRCTN99457940.
Los cuatro protocolos de tratamiento
Grupo 1: Tratamiento endodóntico convencional sin aplicación de láser
El grupo de control recibió un tratamiento de conducto radicular estandarizado sin irradiación con láser de diodo. La activación del irrigante se realizó mediante un dispositivo ultrasónico. Este grupo sirvió de referencia para evaluar los efectos de los protocolos asistidos por láser.
Grupo 2: Activación del irrigante asistida por láser
Se utilizó un láser de diodo de 810 nm para activar los irrigantes del conducto radicular. Se colocó una fibra óptica de 200 μm a aproximadamente 2 mm del extremo apical.
El protocolo asistido por láser se utilizó con hipoclorito de sodio, EDTA y clorhexidina, de acuerdo con el protocolo del estudio.
No se detallan aquí los ajustes del láser indicados, ya que algunos de los parámetros técnicos de la publicación parecen incoherentes y requieren aclaración.
Grupo 3: Terapia con láser de baja intensidad
Tras el tratamiento del conducto radicular y la restauración, se aplicó externamente un láser de diodo de 810 nm sobre la región apical a través de la mucosa bucal y palatina.
Los parámetros indicados fueron:
Potencia de salida: 100 mW
Distancia de aplicación: 3 mm de la mucosa oral
Duración de la aplicación: 80 segundos por lado
Zonas de aplicación: Lados bucal y palatino
Este protocolo investigó el posible efecto de la terapia con láser de baja intensidad sobre el dolor postoperatorio.
Grupo 4: Combinación de activación de irrigante asistida por láser y terapia con láser de baja intensidad
El cuarto grupo recibió tanto la activación de irrigante asistida por láser como el tratamiento externo con láser de baja intensidad descrito anteriormente. Este enfoque permitió a los investigadores comparar el protocolo combinado con cada una de las técnicas láser utilizadas de forma independiente.
¿Qué descubrieron los investigadores?
Los investigadores observaron diferencias estadísticamente significativas en las puntuaciones medias de la escala VAS postoperatorias entre los cuatro grupos en las cuatro evaluaciones de seguimiento. El grupo de tratamiento combinado presentó las puntuaciones medias de dolor más bajas a lo largo del periodo de seguimiento de 14 días.
La tabla siguiente resume las puntuaciones medias de la escala VAS y las desviaciones estándar recogidas en la publicación original.
Evaluación Sin láser Activación por irrigación LLLT Tratamiento combinado
Día 1 5,00 ± 2,05 3,20 ± 1,61 0,80 ± 0,63 0,20 ± 0,42
Día 3 2,80 ± 1,68 1,60 ± 0,96 0,40 ± 0,51 0,00 ± 0,00
Día 7 0,80 ± 0,91 0,40 ± 0,69 0,00 ± 0,00 0,00 ± 0,00
Día 14 0,40 ± 0,51 0,20 ± 0,42 0,00 ± 0,00 0,00 ± 0,00
Fuente de los datos: Abbara et al., BDJ Open, 2024, Tabla 3. Los valores se expresan como media ± desviación estándar.
Día 1: se observaron las mayores diferencias
El primer día tras el tratamiento, la puntuación media en la escala EVA fue de 5,00 en el grupo de control, frente a 3,20 en el grupo de activación con irrigación asistida por láser, 0,80 en el grupo de LLLT y 0,20 en el grupo de tratamiento combinado.
Los autores señalaron diferencias por pares estadísticamente significativas entre los cuatro grupos en esta evaluación.
Día 3: el grupo de tratamiento combinado mantuvo la puntuación más baja
El día 3, el grupo de tratamiento combinado presentó una puntuación media en la EVA de 0,00. El grupo de LLLT presentó una puntuación media de 0,40, el grupo de activación con irrigante, de 1,60, y el grupo de control, de 2,80.
Sin embargo, la diferencia entre el grupo de control y el de activación con irrigante no fue estadísticamente significativa en este momento (P = 0,072).
Días 7 y 14: las puntuaciones de dolor fueron bajas en todos los grupos de láser
Para el día 7, las puntuaciones medias en la escala EVA habían descendido a 0,40 en el grupo de activación con irrigante y a 0,00 tanto en el grupo de LLLT como en el de tratamiento combinado. El día 14, las puntuaciones medias correspondientes fueron 0,20, 0,00 y 0,00.
Los análisis por pares no revelaron diferencias estadísticamente significativas entre los tres grupos de láser en los días 7 y 14. Los grupos de LLLT y de tratamiento combinado presentaron puntuaciones significativamente más bajas que el grupo de control en ambas evaluaciones.
Significación estadística e interpretación clínica
Las comparaciones generales entre grupos fueron estadísticamente significativas el día 1 (P < 0,001), el día 3 (P < 0,001), el día 7 (P = 0,004) y el día 14 (P = 0,038).
Los resultados indican que el protocolo combinado produjo las puntuaciones medias de dolor más bajas observadas. No obstante, una puntuación más baja en este ensayo no garantiza que se produzca el mismo beneficio en todos los pacientes o con otros sistemas láser.
La EVA es una medida de resultado subjetiva. El estudio no determinó si las diferencias observadas en el dolor postoperatorio se traducen en una mejor cicatrización a largo plazo de las lesiones periapicales.
¿Cómo podría influir la terapia con láser de diodo en el dolor postoperatorio?
Los investigadores analizaron dos posibles mecanismos que podrían ayudar a explicar los hallazgos observados.
1. Activación del irrigante asistida por láser
Durante el tratamiento del conducto radicular, los irrigantes ayudan a limpiar el sistema de conductos y a reducir la contaminación microbiana. La irradiación láser puede generar movimiento del líquido y favorecer la agitación del irrigante en condiciones operativas adecuadas.
Los autores propusieron que una mayor actividad del irrigante podría contribuir a una limpieza más eficaz y a una menor irritación de los tejidos periapicales. Esto ofrece una explicación plausible para las puntuaciones de dolor más bajas observadas en el grupo de activación del irrigante asistida por láser.
Sin embargo, el ensayo evaluó principalmente el dolor postoperatorio. No estableció directamente que los cambios en la carga microbiana o en la penetración del irrigante fueran los responsables de las diferencias en las puntuaciones de dolor.
2. Terapia con láser de baja intensidad y fotobiomodulación
La terapia con láser de baja intensidad, también conocida como fotobiomodulación (PBM), utiliza luz con parámetros controlados para interactuar con los tejidos biológicos.
Entre los posibles mecanismos analizados en la literatura se incluyen la modulación de las respuestas inflamatorias, los cambios en el metabolismo celular y los efectos sobre las vías de señalización relacionadas con el dolor.
En este estudio, el láser se aplicó externamente sobre la región apical, en lugar de en el interior del conducto radicular. Los investigadores propusieron que este enfoque podría ayudar a modular la respuesta tisular local tras el tratamiento endodóntico.
Estos mecanismos son biológicamente plausibles, pero no se midieron directamente en este ensayo. Se necesitan más investigaciones para determinar qué mecanismos explican los resultados clínicos observados.
Limitaciones del estudio
Aunque los resultados son prometedores, deben tenerse en cuenta varias limitaciones antes de aplicarlos a la práctica clínica habitual.
Tamaño limitado de la muestra: El estudio incluyó a 80 pacientes, con 20 participantes en cada grupo. Unos ensayos más amplios y replicados de forma independiente ayudarían a establecer la fiabilidad y la generalizabilidad de los resultados.
Población de pacientes definida de forma restrictiva: El estudio se centró en incisivos maxilares necróticos asintomáticos con lesiones periapicales de gran tamaño en pacientes de entre 25 y 44 años. Es posible que los resultados no sean aplicables a dientes sintomáticos, molares, lesiones de otros tamaños o condiciones clínicas diferentes.
Enmascaramiento limitado: El ensayo fue de enmascaramiento simple. El médico responsable del tratamiento no podía desconocer la intervención, y se informó a los pacientes que recibían irradiación láser externa sobre el procedimiento. Aunque los evaluadores de los resultados desconocían el método de aplicación del láser, el hecho de conocer el tratamiento podría influir en la notificación subjetiva del dolor.
Período de seguimiento breve: Se realizó un seguimiento del dolor durante 14 días. El ensayo no determinó los efectos de estos protocolos sobre la cicatrización periapical a largo plazo, la supervivencia dental u otros resultados clínicos a largo plazo.
Resultado primario subjetivo: El dolor se evaluó mediante la escala VAS. Aunque se utiliza ampliamente en la investigación clínica, esta medida refleja las percepciones de los pacientes y puede verse influida por factores ajenos a la intervención.
Resultados específicos del protocolo: El estudio utilizó ajustes de láser, métodos de aplicación y protocolos de irrigación definidos. No debe darse por sentado que sus resultados sean aplicables a dispositivos con longitudes de onda, ajustes de potencia, dimensiones de fibra o técnicas de aplicación diferentes.
Se necesitan más estudios con diseños controlados con placebo, a doble ciego cuando sea posible, y con diferentes afecciones pulpares y periapicales. También se requiere investigación adicional para determinar si los métodos de aplicación del láser influyen en la cicatrización de las lesiones periapicales.
Qué significa este estudio para los profesionales que utilizan el láser dental
Desde una perspectiva clínica, este ensayo aporta evidencia de que el método de aplicación puede ser un factor importante a tener en cuenta a la hora de evaluar el uso del láser de diodo para el tratamiento del dolor postoperatorio.
El estudio sugiere tres áreas prácticas para futuras investigaciones:
Activación con irrigante: evaluar si la activación asistida por láser ofrece beneficios en el marco de protocolos endodónticos específicos.
Fotobiomodulación: investigar la posible contribución de la terapia con láser de baja intensidad externa al bienestar postoperatorio.
Protocolos combinados: evaluar si la integración de aplicaciones de láser intracanal y externas ofrece ventajas clínicamente significativas frente a cualquiera de los dos enfoques por separado.
Los resultados deben considerarse como evidencia a favor de un protocolo de tratamiento concreto, no como una recomendación universal. Las decisiones terapéuticas deben tener en cuenta el diagnóstico clínico, las necesidades del paciente, las instrucciones de uso del dispositivo y la formación del profesional sanitario.
Preguntas frecuentes
¿Puede un láser de diodo de 810 nm reducir el dolor tras un tratamiento de conducto radicular?
En el ensayo controlado aleatorizado que aquí se analiza, la activación del irrigante asistida por láser, la terapia con láser de baja intensidad y su combinación se asociaron con puntuaciones medias de la escala VAS postoperatorias más bajas que las del grupo de control sin láser en determinadas evaluaciones de seguimiento. Los resultados son alentadores, pero deben confirmarse en estudios posteriores.
¿Qué método de aplicación del láser produjo las puntuaciones de dolor más bajas?
El protocolo combinado, que consistía en la activación del irrigante asistida por láser y la terapia con láser de baja intensidad externa, obtuvo las puntuaciones medias más bajas en la escala VAS en este ensayo. Sin embargo, el estudio no demostró diferencias estadísticamente significativas entre los tres grupos de láser en los días 7 y 14.
¿Es 810 nm la mejor longitud de onda para el tratamiento del dolor postoperatorio?
Este estudio evaluó una sola longitud de onda, 810 nm. No comparó varias longitudes de onda, por lo que no puede establecer que 810 nm sea superior a otras longitudes de onda para el tratamiento del dolor postoperatorio.
¿Demuestra el estudio que los láseres de diodo mejoran la cicatrización periapical?
No. El resultado principal fue el dolor postoperatorio, evaluado a lo largo de 14 días. En este ensayo no se determinó la cicatrización periapical a largo plazo.
¿Pueden aplicarse los resultados a todos los láseres dentales de diodo?
No directamente. Los resultados clínicos dependen de la longitud de onda, los parámetros de salida, el sistema de aplicación, la técnica de tratamiento, la población de pacientes y la indicación clínica. Los profesionales deben seguir las instrucciones del dispositivo correspondiente y utilizar la evidencia relevante para la aplicación prevista.
Conclusión
Este ensayo controlado aleatorizado de cuatro grupos aporta evidencia clínica de que determinados protocolos con láser de diodo de 810 nm pueden ayudar a reducir el dolor postoperatorio tras un tratamiento de conducto en una sola visita en pacientes con incisivos maxilares necróticos asintomáticos y lesiones periapicales de gran tamaño.
El protocolo combinado produjo las puntuaciones medias más bajas en la escala VAS a lo largo de los 14 días de seguimiento. No obstante, el tamaño limitado de la muestra, el diseño de simple ciego, la población de pacientes definida de forma restrictiva y el breve periodo de seguimiento implican que los resultados deben interpretarse con cautela.
Se necesitan más investigaciones para determinar si estos resultados pueden reproducirse en poblaciones de pacientes más amplias y si las reducciones observadas en el dolor postoperatorio están asociadas a mejoras en los resultados endodónticos a largo plazo.
Investigación original y referencias
Abbara MT, Akil S, Hamadah O, Achour H, Mahayni G, Alsayed Tolibah Y. ¿Puede el láser de diodo de 810 nm reducir el dolor postendodóntico en pacientes con incisivos maxilares necróticos asintomáticos? Un ensayo controlado aleatorizado de cuatro grupos. BDJ Open. 2024;10:23.
DOI: https://doi.org/10.1038/s41405-024-00203-w
Texto completo: Lea el estudio completo en PubMed Central
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Atribución de la fuente: Los hallazgos clínicos y los parámetros experimentales presentados anteriormente se basan en la investigación original citada. La interpretación clínica y el debate orientado a los profesionales son análisis editoriales y no deben interpretarse como hallazgos experimentales adicionales.
Información sobre el dispositivo: El estudio original indica que se utilizó el láser de diodo Mercury G10 de 810 nm fabricado por Wuhan Pioon Technology Co., Ltd. Esto identifica el dispositivo utilizado en el estudio; no establece que todos los modelos de láser PIOON hayan sido evaluados para la misma indicación ni que los resultados del estudio puedan generalizarse a otros dispositivos.
Aviso sobre información médica: Este artículo es una interpretación educativa de una investigación publicada y no sustituye al criterio clínico profesional, al diagnóstico específico del paciente ni a las instrucciones de uso del fabricante.