Ver traducción automática
Esta es una traducción automática. Para ver el texto original en inglés haga clic aquí
#Tendencias de productos
{{{sourceTextContent.title}}}
Guía completa sobre la intervención coronaria percutánea
{{{sourceTextContent.subTitle}}}
Guía completa sobre la intervención coronaria percutánea
{{{sourceTextContent.description}}}
La intervención coronaria percutánea (ICP) es un procedimiento terapéutico mínimamente invasivo que utiliza técnicas de cateterismo cardíaco para dilatar las arterias coronarias estenóticas u ocluidas y mejorar la perfusión miocárdica. Esta técnica abarca la angioplastia con balón, la implantación de stents y los procedimientos de evaluación de las arterias coronarias, y permite alcanzar una precisión milimétrica en la manipulación con la ayuda de robots de intervención vascular.
Clasificaciones técnicas
1. Angioplastia coronaria percutánea (PTCA)
A través de un acceso por la arteria femoral o la arteria radial, se introduce un catéter guía hasta el ostio de la arteria coronaria diana, tras lo cual se hace avanzar un balón adecuado a lo largo de la guía hasta el segmento estenótico. Se aplican la presión y la duración adecuadas para la dilatación con el fin de aliviar la estenosis vascular.
No obstante, la PTCA por sí sola conlleva riesgos relativamente elevados de oclusión coronaria aguda y reestenosis. La oclusión aguda se produce principalmente en las 24 horas posteriores a la intervención, con una tasa de incidencia del 3 % al 5 %, lo que puede desencadenar un infarto agudo de miocardio o incluso la muerte. La reestenosis suele desarrollarse en los seis meses posteriores a la intervención, con una tasa del 25 % al 50 %, lo que provoca angina de pecho recurrente y, a menudo, requiere una revascularización. Debido a estas limitaciones, en la actualidad rara vez se utiliza de forma aislada en la práctica clínica.
2. Implante de stents coronarios
Se implantan stents en forma de malla, fabricados en acero inoxidable o aleaciones, en los segmentos coronarios estenóticos para reforzar las paredes vasculares y mantener un flujo sanguíneo sin obstrucciones. Este enfoque puede reducir el retroceso elástico vascular tras una PTCA, sellar las disecciones vasculares inducidas por la dilatación con balón y reducir notablemente la incidencia de oclusión vascular aguda intraoperatoria.
Sin embargo, la hiperplasia intimal en las zonas del stent sigue provocando reestenosis intrastent. Los stents metálicos sin recubrimiento (BMS) presentan una tasa de reestenosis intrastent del 20 % al 30 % en los seis meses posteriores a la implantación. Los stents liberadores de fármacos (DES) están recubiertos con materiales biocompatibles y fármacos terapéuticos sobre la estructura metálica, lo que inhibe la proliferación del músculo liso y reduce la tasa de reestenosis por debajo del 10 %. Por el contrario, los DES pueden retrasar la endotelización vascular y aumentar el riesgo de trombosis intrastent.
3. Aterectomía rotacional
Este procedimiento emplea una fresa con forma de aceituna incrustada con partículas de diamante. Basándose en el principio de la ablación selectiva, elimina de forma selectiva las placas ateroscleróticas fibróticas y calcificadas, al tiempo que preserva los tejidos elásticos y los vasos coronarios normales. Está indicado principalmente para lesiones con estenosis grave complicadas por una calcificación intensa.
4. Trombectomía intracoronaria
Se utilizan catéteres de aspiración por presión negativa para extraer trombos del interior de las arterias coronarias, aplicándose principalmente en lesiones trombóticas y en lesiones de injertos de vena safena.
5. Angioplastia con balón cortante
Se montan de forma longitudinal entre tres y cuatro microcuchillas en el balón. Cuando el balón se infla, las cuchillas inciden los tejidos hiperplásicos en las zonas estenóticas dividiéndolos en varias partes, tras lo cual se lleva a cabo una dilatación completa de las lesiones con el balón. Se utiliza habitualmente para la reestenosis intra-stent y las lesiones en las que predomina la hiperplasia fibrosa.
6. Otras técnicas
Entre ellas se incluyen la angioplastia con láser excimer y la radioterapia intracoronaria, entre otras, que están disponibles para el tratamiento de la reestenosis intra-stent, pero cuya aplicación clínica es limitada.
Medicamentos relacionados
Aspirina: se administra entre 3 y 5 días antes de la intervención, en una dosis diaria de 100-300 mg; se mantiene a 100 mg diarios para su uso a largo plazo tras la cirugía.
Clopidogrel: 75 mg al día durante 4-6 días antes de la cirugía, o una dosis de carga de 300 mg administrada 6 horas antes de la intervención. La dosis de mantenimiento postoperatoria es de 75 mg al día, con una duración del tratamiento que oscila entre 1 mes y 1 año, en función del tipo de stent y del estado individual del paciente. También se están investigando y promoviendo clínicamente nuevos agentes antiplaquetarios, como el prasugrel y el ticagrelor.
Antagonistas de los receptores GP IIb/IIIa: Preparados intravenosos, entre los que se incluyen el abciximab, el eptifibatida y el tirofiban.
Heparina: Se administra por vía intravenosa y se utiliza principalmente durante las intervenciones de ICP.
Heparina de bajo peso molecular: Inyección subcutánea, como la enoxaparina, la nadroparina y la dalteparina, entre otras.
Inhibidores del factor Xa: Administración subcutánea, representada por el fondaparinux sódico.
Inhibidores directos de la trombina: de uso intravenoso, como la bivalirudina y el argatroban.