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IMPACTO DE LA TECNOLOGÍA SANITARIA EN LA MEDICINA MODERNA
Pasado, presente y futuro de la medicina a través de la tecnología
La tecnología ha cambiado todos los aspectos de la existencia humana, incluida la asistencia sanitaria. Desde escribir recetas con pluma y tinta hasta mantener bases de datos detalladas de los pacientes, la tecnología sanitaria se ha convertido en algo esencial para ofrecer una atención médica eficaz y eficiente.
La tecnología sanitaria garantiza información precisa y actualizada, agiliza los procesos y mejora los resultados de los pacientes. La transformación no consiste sólo en sustituir el papel por pantallas. Se trata de crear una experiencia sanitaria sin fisuras que adopte la tecnología para mejorar la calidad de la atención prestada a las personas y las comunidades.
Acompáñenos a explorar cómo la tecnología sanitaria aúna lo mejor de la medicina y la tecnología moderna.
Evolución de la tecnología sanitaria
Aunque ya en la época romana se utilizaban bisturíes y herramientas para reajustar huesos rotos, la tecnología hospitalaria moderna tiene sus orígenes en el siglo XIX. Algunas de las herramientas y dispositivos más destacados de aquella época hasta la actualidad son:
El estetoscopio se introdujo por primera vez en 1816.
Las máquinas de rayos X se basaron en los descubrimientos de Wilheim Conrad Roentgen en 1895.
El electrocardiograma fue inventado en 1903 por el Dr. Willem Einthoven.
Las historias clínicas electrónicas (HCE) modernas se remontan a la creación de la Association of Record Librarians of North America (ARLNA) en 1928.
La primera máquina de diálisis del Dr. Willem Kolff se utilizó en 1943.
El primer marcapasos cardíaco se implantó en un paciente en 1958.
La reanimación cardiopulmonar (RCP) se desarrolló en 1960.
El primer escáner comercial de TC fue obra del Dr. Godfrey Hounsfield en 1971.
El escáner de resonancia magnética se remonta a los trabajos del Dr. Raymond Damadian sobre resonancia magnética a finales de la década de 1970.
El Proyecto Genoma Humano se completó en 2003.
Panorama actual de la tecnología sanitaria
El siglo XX ha sido testigo de muchos avances realmente revolucionarios en el sector sanitario. Muchos son el resultado de la transformación digital o del uso de tecnologías digitales como los ordenadores médicos y el Internet de los objetos médicos (IoMT). Hoy nos ocuparemos de cuatro avances: la historia clínica electrónica, la telemedicina y la monitorización remota de pacientes, los wearables y la inteligencia artificial.
Historia clínica electrónica
Al principio, el personal médico escribía las historias clínicas de los pacientes en papel y las archivaba en cajas y armarios. La historia clínica electrónica es una versión digital de esos historiales.
A la Clínica Mayo, con sede en Minnesota, se le atribuye el mérito de ser el primer gran grupo médico en utilizar la HCE en la década de 1960. En 2013, alrededor del 80% de los hospitales habían cambiado a algún tipo de sistema sanitario digital.
Las primeras HCE se utilizaban principalmente para facturación y programación. Su alcance se ha ampliado considerablemente. Ahora pueden
Proporcionar información precisa, actualizada y completa sobre el paciente en el punto de atención, como en la cabecera del paciente.
Reducir gastos al minimizar el papeleo y disminuir la probabilidad de duplicar registros.
Compartir información de forma segura sin la molestia de hacer y enviar copias, leer por teléfono o por fax.
Prescribir medicamentos de forma segura y fiable (por ejemplo, se acabaron los talonarios manuscritos).
Proteger los datos de los pacientes mediante cifrado y almacenamiento seguro en la nube.
Estas ventajas son algunas de las razones por las que las clínicas médicas, los hospitales y las empresas de tecnología sanitaria trabajan para superar los retos de la tecnología, a saber:
La falta de interoperabilidad, o cuando diferentes sistemas de EMR (historias clínicas electrónicas) no pueden comunicarse, intercambiar o entenderse entre sí. Las soluciones van desde la estandarización de un sistema de RME en toda la organización hasta el uso de intercambios y conectores de información sanitaria de terceros.
Vulnerabilidad a los ataques contra la seguridad de los datos y a las violaciones de numerosos actores malintencionados. Los historiales médicos de los pacientes son muy valiosos debido a la información confidencial que contienen. También son difíciles de manejar, ya que los proveedores necesitan los datos para tratar al paciente. Para hacer frente a este reto, los sistemas sanitarios despliegan diversas medidas de seguridad, como equipar las tabletas médicas con identificación RFID e Imprivata Single Sign-On.
Telemedicina y monitorización remota de pacientes
La telemedicina moderna existe desde finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta. Esta práctica se hizo especialmente prevalente durante la pandemia de COVID-19, en la que el distanciamiento remoto y la separación física eran primordiales para proteger al personal sanitario y a los pacientes. Gracias a su eficacia en aquella época, la telemedicina se ha convertido en un elemento básico de la asistencia sanitaria actual.
Entre las ventajas más destacadas de esta tecnología figuran las siguientes:
Atender a pacientes en lugares rurales y apartados sin necesidad de acudir a las consultas de los proveedores. Avel eCare, por ejemplo, presta servicios de telemedicina y otras formas de atención virtual a diabéticos que viven en varios estados.
Conectar a personas mayores y enfermos para que reciban tratamiento no urgente mientras permanecen en su domicilio.
Aumentar la colaboración entre proveedores y otros profesionales médicos, aunque estén separados por la distancia.
Permitir a los cirujanos realizar operaciones asistidas por robot a distancia.
Proteger a los pacientes y al personal médico de agentes patógenos altamente contagiosos, como durante la pandemia de COVID-19.
Formar simultáneamente a numerosos estudiantes de medicina y otro personal médico.
La monitorización remota de pacientes, o RPM, forma parte de la telemedicina. Como su nombre indica, esta rama permite a los profesionales sanitarios monitorizar a distancia a los pacientes de forma continua y en tiempo real.
La RPM ha demostrado ser de gran ayuda para determinadas formas de tratamiento médico, como la gestión de enfermedades crónicas.
Los pacientes que padecen enfermedades crónicas como cardiopatías, diabetes o cáncer ya no tienen que acudir con frecuencia a una consulta médica o a un hospital para evaluar su estado. En su lugar, los proveedores controlan su estado a distancia con dispositivos médicos como tensiómetros, glucómetros, pulsioxímetros y básculas.
Todas las constantes vitales del paciente se transmiten al proveedor a través de Wi-Fi o IoMT, que puede ajustar el tratamiento en consecuencia para mejorar la experiencia del paciente. Gracias a la RPM, el personal puede reaccionar rápidamente ante emergencias como infartos.
Tecnología sanitaria vestible
La tecnología sanitaria vestible (o simplemente wearables) es relativamente nueva en el sector sanitario. Al igual que los dispositivos RPM, los consumidores utilizan los wearables principalmente para gestionar sus objetivos de salud y forma física.
Los wearables se utilizan habitualmente para:
Ayudar a los usuarios a controlar su frecuencia cardiaca para alcanzar la máxima eficiencia durante una carrera.
Contabilizar el número de pasos dados a lo largo del día para mantener o perder peso.
Seguir el ciclo de sueño para asegurarse de que se duerme lo suficiente.
Soplar aire fresco si la temperatura corporal sube demasiado rápido o demasiado alto para estar cómodo.
Controlar la frecuencia cardiaca de la madre o el bebé para detectar anomalías durante el embarazo.
El impacto de la tecnología vestible en la atención sanitaria ofrece más oportunidades de recopilar información sobre la salud que antes sólo se podía obtener en la consulta del médico o en el laboratorio. También anima a los pacientes a adoptar un papel más proactivo en su salud, lo que reduce los costes y la carga de pacientes para los sistemas sanitarios.
El Dr. Richard Milani, director de transformación clínica de Ochsner Health, señala: "Cada vez más datos sanitarios que antes requerían recogerse en la consulta del médico ahora pueden recogerse de forma fiable en casa"
Inteligencia artificial
La inteligencia artificial (IA) y sus numerosas ramas (aprendizaje automático, aprendizaje profundo, procesamiento del lenguaje natural, etc.) desempeñarán un papel cada vez más importante entre las organizaciones sanitarias. La capacidad de la IA para manejar grandes conjuntos de datos ("big data") de EMR, signos vitales del paciente y otras fuentes la hace ideal para manejar numerosas aplicaciones médicas como:
Diagnóstico. La IA puede clasificar y organizar los datos mucho más rápido que los humanos, buscando información específica en imágenes médicas como masas tumorales. Esto ahorra a los proveedores un tiempo valioso, que pueden utilizar para diagnosticar mejor a sus pacientes.
Análisis predictivo. Desde la progresión de una enfermedad a lo largo de los meses hasta los efectos secundarios de un nuevo fármaco son posibles gracias a la capacidad de la IA para procesar patrones en los datos médicos y predecir un resultado probable.
Cirugía robótica. La IA en la asistencia sanitaria puede utilizarse en las tres fases de la cirugía para ayudar a garantizar un mejor resultado. Por ejemplo, puede indicar a los cirujanos las anomalías del paciente antes de la operación. O la IA puede determinar cuándo el paciente se ha recuperado lo suficiente como para abandonar la UCI.
Retos y consideraciones éticas
La tecnología en la sanidad aporta enormes beneficios -y retos- a las organizaciones médicas, el personal y los pacientes. Mientras que algunos son fáciles de resolver con tiempo y formación suficientes (por ejemplo, pasar de los historiales en papel a las tabletas), otros son más difíciles y requieren más delicadeza. Por ejemplo:
Seguridad y privacidad de los datos
El sector sanitario está muy regulado. La información sanitaria de los pacientes (PHI), en particular, está protegida por la ley HIPAA. Sin embargo, los actores maliciosos buscan PHI debido a su alto valor en el mercado negro.
Dadas estas limitaciones, las TI sanitarias deben proteger la información y los resultados de las pruebas, así como los ordenadores y las redes médicas en general, mediante diversas prácticas, desde la ciberseguridad hasta la IA.
Retos de integración
Los hospitales están repletos de dispositivos y equipos médicos que ya no reciben asistencia de su fabricante. Estas aplicaciones heredadas pueden no ser compatibles con equipos más modernos, lo que causa estrés al personal cuando se esfuerza por utilizar ambos. El hardware con puertos heredados, como los ordenadores de uso médico, puede ayudar a resolver la situación.
Implicaciones éticas de la IA
El poder de la inteligencia artificial hace que la gente se preocupe por su uso (y mal uso). Por ejemplo, muchas conclusiones de la IA sólo son comprensibles a veces por los usuarios. Esto hace casi imposible dar marcha atrás, algo esencial en medicina (por ejemplo, un problema de salud mental causado por una enfermedad frente a un trastorno de estrés postraumático requiere tratamientos médicos muy diferentes)
Las decisiones de la IA también se basan en su conjunto de datos: la información sesgada puede afectar a sus conclusiones. Lo mismo ocurre con las "alucinaciones", en las que la IA presenta información inexistente. La solución es que los proveedores y demás personal médico estén atentos a sus herramientas basadas en IA.
Tendencias futuras en tecnología sanitaria
Las cuatro tecnologías mencionadas son apenas la punta del iceberg. Al igual que el estetoscopio y el EMR cambiaron para siempre la atención al paciente, también lo harán tecnologías futuras como:
la impresión 3D, en la que las partes del cuerpo, desde nuevas articulaciones hasta incluso órganos, se fabrican a medida para adaptarse a la condición específica del paciente.
RA/RV. La realidad aumentada y virtual puede utilizarse para diversos fines, desde mantener tranquilos a los enfermos terminales hasta formar a futuros cirujanos en cuerpos virtuales.
La tecnología geoespacial aprovecha los datos económicos y sociales de una zona concreta (por ejemplo, una zona de renta baja) para que los proveedores puedan personalizar el tratamiento de los residentes.
La monitorización de las redes sociales analiza redes públicas como Twitter en busca de actividades relacionadas con enfermedades, como el aumento de informes sobre la gripe.
Los biomarcadores vocales pueden diagnosticar enfermedades como el COVID-19 y los infartos por el sonido de la voz.
Todo empieza y acaba con los ordenadores médicos adecuados
La tecnología ha transformado la vida de las personas, desde cómo viajan hasta cómo se ganan la vida. En el caso de la tecnología sanitaria, muchas de estas transformaciones son digitales, ya que los grupos médicos recurren a los ordenadores y al Internet de los objetos médicos para atender a los pacientes.
¿Quiere su organización sanitaria aprovechar al máximo sus activos tecnológicos actuales e incluso futuros? ¿O busca formas de reducir costes y errores o de llegar a más pacientes?
Póngase en contacto con un experto de Cybernet Manufacturing. Estaremos encantados de revisar los beneficios de diversas tecnologías para su clínica médica, hospital o centro de salud. Le explicaremos cómo nuestros ordenadores y tabletas de calidad médica pueden ayudarle a gestionar procesos que van desde los sistemas EMR de los pacientes hasta el alojamiento de su último dispositivo médico basado en IA.
También abordaremos retos como la compatibilidad con posibles soluciones (por ejemplo, puertos heredados).
